“Nuestro objetivo es que los trabajadores de MB'92 dispongan de las herramientas necesarias para mejorar el impacto acústico de nuestras actividades"

Marina Barcelona 92 (MB’92) se ha convertido en poco menos de sus 20 años de trayectoria en  uno de los mayores astilleros del Mediterráneo  dedicado al refit, reparación y mantenimiento de yates, siendo uno de los primeros del mundo dedicado exclusivamente al sector del Megayate. Su actividad diaria siempre se ha orientado hacia  la preservación  del medioambiente. Esta labor culminó el año 2008 con el premio a la mejor gestión ambiental náutica. Ahora la preocupación se centra en la acústica. Campo donde MB’92 ha hecho una fuerte inversión en un estudio de impacto acústico con el firme compromiso de mejorar este aspecto en todas sus actividades diarias.

Miquel Àngel Lliteras, Director del Astillero y uno de los supervisores del estudio de impacto acústico ambiental desarrollado por Ingeniería para el Control del Ruido (ICR) cuenta los objetivos y las aplicaciones más relevantes extraídas del estudio.

Después de más de 20 años de actividad, ¿por qué habéis decidido apostar precisamente ahora por la acústica?

La decisión de realizar un estudio de impacto acústico ambiental de estas características  fue tomada teniendo en cuenta el progresivo crecimiento de nuestra actividad, con el objetivo de mejorar el bienestar tanto de los trabajadores como de las personas que viven en esta zona del puerto.

¿Cuáles fueron las primeras medidas correctoras que se tomaron antes de este estudio de impacto acústico?

Antes de tener cualquier protocolo de actuación viable, la primera medida que tomamos fue mover los barcos mediante un sistema de carros en función del ruido generado por los trabajos. Pero durante los meses de más actividad, este margen de variación es inviable. Con el tiempo, nos decidimos a comprar un sonómetro y un técnico acudía mensualmente a las instalaciones de MB’92 para reportar los niveles de ruido emitidos.

¿Y cuándo notificasteis que era el momento de estudiar la problemática a fondo a través de una ingeniería acústica?

La principal dificultad identificada en MB’92 es la variabilidad de escenarios en los que se desarrolla nuestra actividad. Nuestro problema de ruido no se localiza ni en lugar ni en una máquina fija. Nuestros operarios se mueven constantemente por las diferentes zonas de la embarcación con diferentes tipos de máquinas. Por lo tanto, diseñar una solución acústica móvil era muy difícil y costosa. A parte, tenía que prever la reducción del margen de variación durante los meses con más carga de trabajo. Con el fin de optimizar costes (el sistema de carros era impreciso y difícil de integrar en los procesos de trabajo) decidimos recurrir a Ingeniería para el Control del Ruido para realizar un estudio de impacto acústico.

¿Cuál ha sido la estrategia para evaluar el ruido generado por vuestra actividad?

En un primer momento, hemos identificado los 5 o 6 trabajos que más ruido generan y hemos tomado medidas para evaluarlos a través del estudio de impacto acústico. Los trabajos objeto de estudio han sido los de limpieza de obra viva (presión de agua), preparación de superficie, pintado (que implica lijado) y las máquinas para realizar los trabajos como los extractores que funcionan de noche.

¿Cómo pensáis aplicar las recomendaciones establecidas en el estudio desarrollado por ICR en vuestras instalaciones?

Desde que decidimos apostar por ICR, hemos abierto una partida de I+D destinada al estudio del impacto acústico generado por nuestra actividad. Pero una de las acciones principales puestas en marcha a raíz del estudio acústico es la integración de las soluciones acústicas propuestas por ICR en nuestros procesos de trabajo. Por ejemplo, para los trabajos que no requieren realizarse en una zona concreta se ha definido un lugar de trabajo alejado de las viviendas. En cambio, en el caso de otros trabajos como los de lijado, que se desarrollan en un lugar específico, hemos dispuesto pantallas acústicas para reducir el impacto. Además, planeamos  tener en un futuro próximo un nuevo dique más apartado para situar los trabajos más ruidosos. Pero para cuando no exista esta posibilidad, aplicaremos las soluciones de ingeniería acústica diseñadas por ICR.

¿Qué perspectivas de futuro tenéis?

Por un lado, estamos iniciando acciones para que el puerto y el ayuntamiento nos ayuden a delimitar una zona acústica. Es decir,  definir una única zona con los mismos límites de ruido para instalaciones de MB’92 y las viviendas más cercanas. Por otro lado, queremos que todo el equipo de MB’92 tome conciencia del ruido que generan nuestras actividades. El objetivo principal es que los trabajadores de MB'92 dispongan de las herramientas necesarias para minimizar el impacto acústico de nuestras actividades y sepan cómo proceder en cada momento.

En este sentido, ¿cómo pretendéis concienciar al resto de MB’92 en materia de ruido?

Una de las medidas más inmediatas es hacer un curso de acústica (impartido por ICR) para los Project Managers. El objetivo es muy claro: que  los Project Managers hagan de intermediarios con sus operarios. Un caso muy habitual donde el factor ruido es determinante en la toma de decisión es en la compra de las máquinas necesarias para hacer los trabajos de mantenimiento y reparación. En este caso, procuramos que la máquina elegida sea la menos ruidosa y no la más barata. Con el tiempo, pretendemos colocar un display para que los trabajadores puedan ver en tiempo real el ruido que produce su actividad. De este modo, poco a poco, queremos que la gente tome conciencia de los decibelios que generan los trabajos realizados en el astillero. Esta concienciación que estamos intentando inculcar va mucho más allá. Pretendemos también reducir el impacto acústico dentro de nuestras propias oficinas. En MB'92 ofrecemos un servicio de calidad, un compromiso y esfuerzo diario que queremos que se traslade a todas las actividades y ámbitos de la empresa.

Acerca de Marina Barcelona 92 (MB'92)

Marina Barcelona 92 (MB'92) es una empresa dedicada al refit, reparación y mantenimiento de superyates, que presta servicio a más de 90 embarcaciones al año de entre 35 a 180 metros de eslora.

MB'92 se encuentra ubicada en el puerto de Barcelona, lugar estratégico y de paso para los yates en la ruta que une el Mediterráneo y el Caribe. Con más de 20 años de actividad en la industria del superyate, MB'92 tiene la experiencia para llevar a cabo cualquier operación de reacondicionamiento de un yate de principio a fin, garantizando el más alto nivel de calidad (ISO 9001, ISO 14001, ISPS).

La empresa cuenta con 100 empleados directos y subcontratas que dan trabajo a más de 500 profesionales, ingenieros, especialistas de talleres locales y empresas internacionales.

El astillero ocupa una superficie de 76.000m2, con las siguientes instalaciones: un Syncrolift® de 2.000 toneladas, un dique seco de 210 metros, una nave de pintura de 125 metros, un Travelift de 150 toneladas, muelles de atraque para reparaciones con capacidad para albergar 8 yates de hasta 110 metros de eslora, zona de atraque para reparaciones para seis yates de hasta 200 metros de eslora, y un Syncrolift® de 4.000 toneladas que estará operativo en 2.015.

www.mb92.com 

ICR es una ingeniería acústica que soluciona problemas de ruido y vibraciones. Trabaja para sectores como el de la construcción, ferrocarril, industrial, automóvil y medioambiente. Investiga (I+D) nuevos métodos para la resolución de problemas vibroacústicos. También diseña software para control de calidad y cálculo de aislamientos e imparte formación en acústica a empresas privadas y colegios oficiales. 
Ingeniería para el Control del Ruido – Barcelona.

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